lunes, 31 de marzo de 2008

Tuertos

Hay aquí una larga lista de economistas en contra del paro del campo (no me queda claro porque la utilización de lockout... ¿para qué suene a patronal?).

En una mirada rápida, encontré al menos 5 buenos amigos y, además, muchos más que respeto intelectualmente.

La pregunta es: ¿y qué opinan del INDEC? Digo, porque también da para firmar ¿no?

viernes, 28 de marzo de 2008

Vacas y gallinas contra natura

Cosa rara de la naturaleza. Los huevos los ponen las vacas y no las gallinas...
... me refiero a esto... ¿a qué otra cosa sino?

lunes, 24 de marzo de 2008

Si yo fuera K...

... viviría mirando acá y colgaría en mi despacho esta estampita para rezarle todos los días...

Olivera y las reservas

Montenegro y el campo

Una democracia imperfecta

Hoy dejo de lado los debates (si fue un genocidio; si prescriben los crímenes de los guerrilleros) y los no-debates (si fue una guerra... no lo fue, a que hijo de puta se le ocurre; si una parte del peronismo fascista de aquella época le abrió la puerta a los militares, que duda cabe).

El asunto es simple: hace 32 años, la dictadura empezó a gobernar en forma tan cruel, corrupta e incompetente que las deudas humanas, sociales y económicas que dejó todavía las estamos pagando hoy.

No entiendo el argumento de la reconciliación. ¿Con quién? ¿Acaso puede haber reconciliación con Videla, con Martínez de Hoz, con un torturador? El que la hizo la paga porque bastante pagaron otros en estos años. Y la sociedad sigue pagando. Por el resto, y luego de la tragedia, hay que recuperar funcionalidad con quienes fueron cómplices pasivos de aquel gobierno. Funcionalidad, entendimiento, tolerancia. Pero nada más.

Y empezamos en 1983 el camino de vuelta, con los pasivos del caso. Aprendimos que con la democracia no todos comen, se curan, se educan y trabajan, que volvimos a Miami apenas pudimos así que mejor que no sea tan barato, que pocos bancos se caen pero todos los depósitos se congelan, que la inflación es fea pero el desempleo es horrible, que cuando hay bicicleta financiera la cosa no dura, que emitir contra nada y endeudarse para importar celulares es una boludez, que necesitamos más guita pública y que se consigue cobrándole más a los más ricos (los yankis lo llamaron el Nuevo Acuerdo), que la cosa pública se deteriora aún cuando las cuentas fiscales mejoren, que los políticos no cambian porque la sociedad no cambia y que no se van ni que los echen y vuelven los llamen o no.

Y sí, es una democracia bien imperfecta.

Donde la existencia de un diario no depende de sus lectores sino del capricho del principal avisador, el gobierno. Donde bailar y patinar por sueños es el sustituto de formarse para despertar. Donde el culto por la celebridad llega al límite de que los medios sólo hablan de sí mismos, como si afuera no pasara nada. Donde la educación pública se te escurre por los dedos. Donde cualquiera dice cualquier cosa (servidor incluído) con total impunidad. Donde un tren bala es un disparo al corazón de la última esperanza de usar la guita ahorrada en forma sensata. Donde Grondona o Feinmann (el que los quema, no el que los escribe) todavía tienen aire. Donde el barrio se cierra cada vez más. Donde las estadísticas son voluntad del principal avisador. Donde nadie dice o hace nada sin antes preguntarle al principal avisador.

Pero es, por lo menos, una democracia donde nacen diarios, buenos, malos, efímeros, eternos, oficialistas, críticos hasta la estupidez... pero nacen. Donde las volantas de un desaparecido violentan el olvido. Donde un tipo hace un piquete, el otro no cruza, pero a nadie (a muy pocos) se les ocurre que la voz silenciada es mejor. Donde Moyano es el líder sindical pero es mucho mejor que no tener sindicatos. Donde el intendente es ingeniero y y no un brigadier (aún si la política es la del brigadier). Donde el presidente es abogado de remate y no un general golpista. Donde un peso no compra un dólar pero al menos trae laburo.

En fin, es una democracia imperfecta... que es muchísimo mejor que una dictadura perfecta.

viernes, 21 de marzo de 2008

lunes, 17 de marzo de 2008

Lousteau y Exabruptos

Hoy el Ministro Lousteau (que no se casa ni renuncia, dicen por ahí) sostuvo que las protestas del campo "son una exageración y un exabrupto significativo".

No creo que el paro del campo sea golpista, como afirmó Moyano. Más bien me parece una defensa de intereses corporativos, una más de esta Argentina con poca coordinación macroeconómica en serio.

En Exabruptos apoyamos las retenciones conceptualmente y negamos toda vinculación con las declaraciones del Ministro.

Pero quiero apuntar que un exabrupto es, según la Real Academia Española, una "salida de tono, como dicho o ademán inconveniente e inesperado, manifestado con viveza".

Y la protesta del campo podrá ser una viveza en todo menos en la forma de su manifestación, que no es diferente a la de Moyano (el piquete), y que tanto hincha los kinotos.

viernes, 7 de marzo de 2008

Regalo de fin de semana



Para mis colegas economistas, un regalo de fin de semana.
(Y no, el de la foto de abajo a la iquierda no es el que manejaba el auto fantástico sino Alberto Alesina)

lunes, 3 de marzo de 2008

Prostitutas y economía

Steven Levitt, el economista más leído, ataca de nuevo y se ocupa ahora de la prostitución, en colaboración con Sudhir Alladi Venkatesh, un sociólogo que llegó a infiltrarse en una pandilla para estudiar sus finanzas. Los profesores combinaron el análisis de datos de arrestos por prostitución de la Policía de Chicago con la interacción con prostitutas y proxenetas. Como siempre, The Economist tiene un excelente comentario. Aquí sigue el mío.

Como en todo mercado, compradores y vendedores tienen que encontrarse así que, apuntan los académicos, la oferta de prostitución tiende a concentrarse. No es sorprendente entonces que aparezcan “zonas rojas” en general cerca de estaciones de trenes o grandes avenidas.

El salario horario promedio es de 27 dólares la hora, casi cuatro veces el salario que las mujeres entrevistadas dicen que ganarían si no fueran prostitutas. Sin embargo, más rendimiento implica más riesgo y Levitt y cía. estiman que una prostituta de su muestra enfrenta en promedio una docena de episodios de violencia y 300 encuentros sexuales sin protección por año.

Consistente con las predicciones que haría un economista, hay una gran variedad de precios dependiendo del “producto” o el cliente. El sexo sin protección se cobra más caro y el cliente de color negro paga menos que el de color blanco. Hay discriminación de precios y segmentación de mercados como bien saben los clientes argentinos que en foro-escorts.com.ar advierten a sus pares foristas de aquellas prostitutas que cobran un precio diferente según cual sea la página que el cliente potencial visitó.

Levitt y Venkatesh encuentran que aquellas prostitutas que trabajan por su cuenta, sin proxeneta, dedican un 3% de sus encuentros a favores sexuales a policías para evitar ser arrestadas. En su muestra, estiman, una prostituta es arrestada en promedio una vez cada 450 servicios. Es decir que es más probable que tenga sexo con un policía a que sea arrestada.

La utilización de preservativos es “sorprendentemente” baja según los autores: sólo una de cada cuatro veces. De allí los profesores destacan la “voluntad de absorber un riesgo enorme por una compensación pecuniaria menor” que muestran las prostitutas. Aquí salta (nunca mejor dicho) el sesgo ideológico: Levitt y Venkatesh parecen dar por supuesto que se trata de acciones voluntarias, con alternativas de trabajo fluidas y escapan así a cualquier determinismo social.

Había otra alternativa consistente, curiosamente o no tanto, con el comportamiento de los mercados financieros, por ejemplo: una actitud miope frente al riesgo de parte de la gente que abre un espacio para la política pública, en este caso la salud publica.